La salud financiera de una empresa es fundamental para poder desarrollar el negocio. Se trata de un factor relevante que nos permite ser competitivos y crecer en un entorno voraz y cambiante. Contar con una buena posición en el plano económico es básico para ir hacia arriba.
¿Qué es la salud financiera?
La salud financiera hace referencia al bienestar que se obtiene de una buena gestión económica dentro de la empresa. Es decir, tener la capacidad de cubrir los pagos, gastos y otros costes de las operaciones garantizando el capital de trabajo y obteniendo una rentabilidad.
A la hora de calcular el estado financiero de la compañía es importante tomar los indicadores correctos y afrontar la operación de manera realista y en el momento actual. La fiabilidad de la información y la profesionalidad con la que se elabora el informe es fundamental para poder afrontar una toma de decisiones eficiente y que ayude a la compañía a medio y largo plazo.
Para calcular esta salud es importante recurrir a los indicadores adecuados. Estos son conocidos como KPIs, unos valores cuantitativos que aportan la información real para conocer el estado de la empresa.
5 recomendaciones para mejorar la salud financiera de la empresa
Para mejorar la salud financiera de la empresa existen una serie de recomendaciones financieras que se pueden seguir para alcanzar los objetivos. Cada una de ellas implica un salto hacia delante y la posibilidad de mejorar la eficiencia del conjunto del negocio.
Plan estratégico
La planificación es fundamental para poder quemar etapas dentro del crecimiento del negocio. Tras realizar un análisis de mercado, de los clientes potenciales, los proveedores y los productos se diseña este documento en el que se busca la eficiencia en un determinado espacio de tiempo.
Dentro de esta documentación se pueden incluir diferentes escenarios y situaciones. Gracias a ello, tendremos una hoja de ruta que nos ayudará a cumplir una serie de pasos evitando ciertos errores que puedan repercutir en la salud financiera de la empresa.
Gestión de cuentas a cobrar y pagar
El flujo de dinero tanto entrante, los cobros como saliente, los pagos, debe estar perfectamente organizado para evitar contratiempos o inestabilidad. En el caso de los gastos es importante revisar las fechas de vencimiento para evitar costes extra por retrasos y poder generar confianza con los proveedores.
Para los cobros se debe seguir una premisa similar, revisar las fechas de vencimiento y realizar los avisos necesarios. Además, incluir sanciones por retraso puede evitar la morosidad o reducir los costes asociados a la misma. Este proceso es lo que se conoce a nivel contable como flujo de caja.
Inversiones rentables
Pensar en que se gasta el dinero es otra de las tareas que pueden repercutir en el estado financiero del negocio. Es importante que las inversiones sean rentables a corto plazo durante la puesta en marcha y más a largo plazo cuando ya existe una estabilidad.
Elegir la inversión más eficiente puede parecer complejo, en muchas ocasiones nos centramos solo en lo que se ve o repercute en las ventas, pero existen otros aspectos que pueden ser muy beneficiosos. Las campañas de marketing, la inversión en programas de gestión o el gasto en formación pueden ayudar a mejorar la eficiencia de los procesos internos aumentando el rendimiento de los trabajadores y reduciendo los costes a la larga.
Fondo de emergencia
Dentro de la estrategia de planificación se debe incluir un apartado para la creación de un fondo de emergencia. Los últimos tiempos han demostrado la importancia de contar con este colchón como parte de la salud financiera. Debe contar con un capital suficiente para cubrir entre 3 y 12 meses de actividad.
Este capital no tiene por qué estar inmovilizado se pueden recurrir a inversiones de bajo riesgo que aporten una cierta rentabilidad y tengan la posibilidad de retirarse en el momento necesario.
Consultoría especializada
Uno de los factores más importantes a la hora de contar con estabilidad económica implica llevar un control constante por parte de profesionales del sector. Esto supone la realización de auditorías periódicas que permitan analizar el estado de la empresa.
Además, se debe vigilar el seguimiento que se está realizando del plan estratégico para no desviarnos o modificarlos si el avance es superior a las expectativas. La correcta gestión de la contabilidad es básica para el control financiero.
La salud financiera empresarial es un elemento fundamental para dar confianza y crecer con el negocio. En un mercado cada vez más competitivo y en el que hay que estar pendiente de cada detalle nos podemos apoyar en especialistas externos para ciertas tareas. En Ready To Finance contamos con profesionales que pueden ofrecer dirección financiera al mismo nivel que una gran empresa. Realizamos el análisis financiero y te asesoramos sobre la aplicación de todas las medidas para que tu negocio crezca cada día.